15 dic 2007

Augusto Figueroa,mirada a un maestro.

Cuan importante es para un montañista sus primeros pasos en esta disciplina que, de alguna forma o de otra conforma su forma de vida y así clasifica a la persona tanto en el pasado como en estos tiempos modernos dentro de un grupo en dónde la montaña y todo aquello que conlleva este hermoso deporte, adquiere un importante protagonismo.
Augusto Figueroa, recordado amigo y fundador del nuestro Club Andino de Rancagua, fue quien nos guió, en especial a quienes tuvimos la gran oportunidad de conocerlo, por la buena senda del andinista, como en aquella época solía llamarse a quienes practicaban montañismo en la Cordillera de los Andes.
Augusto, poseía una sana obsesión, pasión y entusiasmo por lo que más gustaba de hacer, escalar montañas. A pesar que el destino esquivo nos privó de compartir más con él le recordamos con gran respeto.

Más de algún tirón de orejas nos llevamos al pasar por alto algún reglamento del club o torpeza de montaña. Recordamos un par de suspensiones que... "chitas!!"...nos dolió por esos años, pero que guardamos en nuestras memorias como grandes recuerdos que nos sirvieron gratamente de escarmiento, y que hoy a nuestra edad y después de la cantidad de años que han pasado, no cuestionamos.
Recuerdo aún jóvenes o “cabros”, en enseñanza media todavía, novatos en esto y ya creíamos que éramos unos expertos andinistas. Cuando organizábamos salidas, no nos preocupamos del día de regreso, no respetábamos las ruta de vuelta, no dejábamos la zona de la actividad, en fin, unos completos irresponsables,a tal punto que en una ocasión junto a Francisco Arias, recuerdo que en 1974 en una travesía invernal, bajamos dos días después por una ruta (Chapa Verde) diferente a la planeada y así descendimos sin conocer por una quebradita afluente a la Quebrada Coya que finalmente empalmaba al campamento Sewell “Braden Cooper Company”. Una vez que llegamos ahí, se nos ocurrió llamar con un teléfono de manivela a Guillermo Cáceres a su teléfono de la pega, nos penquearon de inmediato y a pocos minutos de que un helicóptero estaba a punto en busca por nosotros,asunto que de inmediato se dio la alarma, ya que los “moldes” habían aparecido.Así empezamos y así a porrazos fuimos aprendiendo los temas de montaña en la cual Augusto Figueroa, Pepe de Pablo, Fito Diaz, Guillermo Cáceres, Julio Vergara, Julio Zamorano entre otros, nos guiaron por el camino largo en la evolución del montañista, así con esta y una de las tantas historias recordamos a Augusto Figueroa, como nos apoyó y nos inculcó la disciplina, el criterio y frialdad del montañista a la hora de emprender las empresas de montaña.

También el Dr. Augusto Figueroa fue el que un día, gratuitamente, nos realizó los exámenes previos a ingresar al Club Andino de Rancagua, así con esa simpleza la enseñanza del maestro, ha perdurado por tantos años y seguirá transmitiéndose a las nuevas generaciones de montañistas.
Innumerables son los escritos y temas relacionados que Augusto incluyó en los anuarios de montaña y que la FEACH editaba al orbe nacional, a las Asociaciones y Clubes de Andinismo. Cartas y mapas optimizados por Augusto del gran Luis Lliboutry, también son aportes de nuestro fundador. Detalles muy minuciosos de nuestra zona fueron editados por el, como la cuenca del Río Cachapoal, cajón Paredones y todos los macizos andinos de estas zonas, grandes aportes que han servido y dan aún utilidad en los proyectos en cuanto a ascensiones y escaladas de la VI región, a los nuevos escaladores.
Augusto Figueroa, fue quien alertó a los primeros escaladores en la línea de la escalada tipo “Yosemite” en las Nieves de Rengo, más la gran cantidad de montañas vírgenes en la Sierra de los Punzones, de las cuales muchas fueron escaladas y ascendidas en primera por el Club Andino de Rancagua, gracias a la iniciativa de Augusto, unas cuantas cumbres con nombres de sus primeros ascensionistas de CAR.


De hecho gran cantidad de rutas paredes en las Nieves de Rengo, fueron abiertas en primera por escaladores de CAR, para la época década de 80`de gran tecnicismo, hoy en día estas paredes son reconocidas a nivel nacional y de gran difusión a extranjeros especializados en disciplinas tipo “yosemite”.

Son innumerables las circulares que emitía el CAR, con todas las actividades, eventos y acontecimientos relacionados. Todo ello tras una máquina de escribir y copias en papel roneo, distribuidas por correo a cada socio. Como incentivo cada mes se premiaba al socio con mayor y mejores actividades para finalmente la premiación anual. Muchas de estas fueron aportes en gran medida de Augusto.Las fotografías adjuntas, muestran algunos pasajes de la vida de Augusto relacionada a su pasión.
Todas las fotografías inéditas, son un aporte exclusivo y cortesía de su hijo Andrés Figueroa, quien posa junta a su padre, muy niño aún, en una de ellas.










50º ANIVERSARIO CAR 2008

Comentarios: Franco Rodríguez
Edición: David González

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Franco: Tus palabras me emocionaron... que bien transmitiste el espíritu de mi padre. No te imaginas el gran amor que sentía por el club y su gente. Cuando él murió, yo tenía sólo 11 años, pero recuerdo muy bien sus desvelos en su máquina de escribir, redactando algún artículo relacionado con el montañismo; y para qué decir con el proyecto Chapa Verde. Cuando se accidentó el joven Caviedes en el portezuelo del Torre de Flores, estábamos de vacaciones en el lago Ranco. Durante nuestro regreso a Rancagua, en un hotel cerca de Valdivia, le avisaron que Caviedes había fallecido. No te imaginas cómo lloró de pena mi papá esa noche...
Claro que tendremos mucho tema de conversación en Las Leñas, porque hay muchas historias que compartir. Gracias por tus palabras... ah, y como homenaje a los 50º años, publiqué un blog en http://fotoexpedition.madteam.net con 50 fotografías del recuerdo. Cualquier problema, mi identificación es Fotoexpedition, y mi blog se llama Andes Chile. Mi correo es afigueroazurita@gmail.com
Encontré muy buena la página del club... cuenten conmigo.

Saludos, Andrés Figueroa Zurita

Jose Aravena dijo...

Realmente es una vida llena de montañas, llena de experiencia, llena de entrega por una disciplina tan apasionante.

Jose Aravena dijo...

Andres es realmente un privilegio tener esos hermosos recuerdos porque no cabe duda que no son solo fotos.
Un abrazo

Anónimo dijo...

no se como se usa esto;pero que bueno el articulo de DON Augusto figueroa;estos Augustos hacen falta para que el montañismo sea un deporte multitudinario y Chile tire para arriba.muchachos usemos este espacio es muy bueno;pero tenemos que retroalimentarlo.resulto quedo escrito!